• El entierro de la sardina

    Nunca verás un cortejo fúnebre donde se tiren caramelos, se grite y se canten canciones de charanga al son de una banda de música. También es raro que puedas encontrar un entierro en el que veas bailar con el ataúd e incluso entrar con él en un bar, a tomar algo a la salud del finado. Durante varias horas del último día de carnaval, la seriedad y lo correcto se queda en casa, y el desenfado y la guasa son los principales protagonistas de la tarde. Así es el entierro de la sardina, una tradición muy típica que se realiza por toda España.
  • «No creo que cambie nada»: Grecia y su futuro

    Las elecciones en Grecia nunca habían tenido tanta repercusión mediática. Hasta hace unos años sólo merecían un breve espacio en los informativos de radio y televisión, y quizá un par de columnas en la prensa. Ahora, Grecia se ha convertido en la protagonista de un partido que interesa a toda Europa, porque sus consecuencias pueden marcar un antes y un después en la política y la economía del viejo continente.
  • Un mundo sin periodistas

    Hoy os propongo hacer un ejercicio de imaginación. Pensad que os despertáis una mañana cualquiera. Tras apagar el despertador y pasar por el baño, coges tu teléfono móvil. Obvias los 250 mensajes nuevos que tienes en Whatsapp y abres tu red social favorita, pero resulta estar vacía. Todavía adormecido, intentas meterte en la página web de algún diario o en algún blog con información y tampoco puedes; muestran un extraño mensaje de error.
  • Tarde de domingo en la playa

    El sonido de las olas rompiendo en la playa. Los barcos de vela navegando camino del puerto cruzándose con cruceros rumbo a una travesía desconocida. El día dando paso a la noche lentamente; el sol desapareciendo en el océano. Respirábamos las últimas bocanadas del verano mientras acabábamos el domingo a tragos de té helado, Coca-Cola y puñados de ‘Lacasitos’, sin pensar en el lunes que estaba por venir.

  • La pregunta del millon de Euros

    ¿Dónde te ves dentro de (inserte número aquí) años? Esa pregunta. Raro es no hacérsela cada cierto tiempo a lo largo de la vida. O no, eso lo dejo al criterio de cada uno. Pero la verdad es que no hay nada que pueda hacer para evadirla y dejarla sin respuesta, aunque no es una cosa que debería hacer.